Nací el primer día
del décimo mes
que antes era el octavo.
Nací en un pueblo
que no se decide
a adoptar un nombre
de los dos que tiene.
Tengo dos nombres
y dos profesiones.
Indeterminada
ha sido así siempre
mi vida.
De esa oscilación
emerge la angustia
de no saber ser
el padre que debería
y el artista que quiero.
Este piso incierto
sirve de cualquier forma
para avanzar con certeza
hacia ningún lado.
La meta la veo cercana
a cada instante
y podría tocarla
si no fuera porque
se encuentra demasiado lejos.

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo